viernes, 25 de junio de 2010

Vino para quedarse...Homenaje al fundador del ICER y del MEC

“ No hay edad para el amor, la amistad o el despertar de nuevas ilusiones, pera hay que estar alerta para no dejarlos escapar”            Carlos Álvarez


Autora Julia M. Hidalgo Herrera
Desde que ingresé al ICER no me ha dejado de sorprender la figura del padre Franz Tattenbanc. Hay infinidad de razones...entre más leo y escucho sobre él, encuentro aún más elementos que me hacen admirar a este insigne sacerdote jesuita.
Su vida, me parece fascinante, llena de matices y vivencias que captan, para mí, una vida con propósito.
Su vida en Europa
Nace en 1910, en Alemania, se gradúa de bachiller en 1928. Posteriormente se mantiene estudiando filosofía y teología en diversas universidades de Alemania, Roma , Austria, España e Italia, hasta el año 1959. A estos estudios se une su facilidad o su empeño para aprender idiomas de los cuales domina perfectamente: Alemán, latín, francés, español y tiene buen manejo del griego, italiano e inglés.
En su experiencia profesional se puede mencionar el servir a diferentes organizaciones dentro de la iglesia católica, asistencia a prisioneros alemanes, también trabajó como educador por más de veinte dando teología. Hizo varias publicaciones, entre ellas están “La Psicología del Prisionero” y “Manos atadas”.
Para 1971, hace un cambio radical y deja su natal Alemania, después de pedir un permiso a sus superiores para colaborar con amigos y parientes que estaban en Costa Rica y que fundaron el ICECU ( Instituto Centroamericano de Extensión de la Cultura).
Sus primeros pasos en nuestro país
Precisamente, esta parte de su vida es la que más me impresiona. Llega a nuestro país un martes 9 de febrero de 1971 a los 61 años... y casi inmediatamente inicia sus lecciones para perfeccionar sus conocimientos del idioma español.
Comienza a involucrarse en diferentes tareas relacionadas con la educación y la investigación, asiste en ese mismo año, 1971, a un seminario para la alfabetización funcional en Turrialba Costa Rica y a partir de esa experiencia queda prendado de todo lo que tiene que ver con la educación para adultos.
Se prepara en lo que es alfabetización funcional, y continúa asistiendo a diferentes actividades relacionadas con la alfabetización de adultos en donde tiene la oportunidad de rozarse con intelectuales y pedagogos de talla internacional como Paulo Freire y otros.
Paralelamente continúa con la investigación que le asigna en el ICECU, la cual consistió en hacer un estudio de las preguntas que hacían los oyentes del programa radial, lo que le permite acercarse a las inquietudes y temas de interés de las personas, en especial de los habitantes de las zonas rurales.
Con este conocimiento inicia su proyecto, que es lo que conocemos hasta el día de hoy, como El Maestro en Casa y el ICER.
Una personalidad especial
Por todo lo anterior y porque en nuestra actual sociedad, el papel del adulto mayor no es protagónico ni tiene espacios para serlo , es que quise saber más de la persona del padre, que con sus 61 años inicia una nueva vida, en otro continente, en otra cultura... ¿cómo era físicamente?, ¿ qué imagen proyectaba?, ¿ quién era ese enigmático hombre que le cambió la vida a miles de personas incluyéndome a mí?
Los que tuvieron la dicha de conocerlo, lo describen como un hombre alto, delgado, de ojos claros. Con una personalidad que irradiaba un respeto profundo de cuantos le conocieron, serio, meticuloso, disciplinado, observador, con modales de la realiza; con un gran carisma propio de la orden de los Jesuitas.
Reflexión
Cuando se llega a cierta edad la palabra futuro adquiere otra dimensión, en el caso el padre, el entusiasmo por el proyecto de El Maestro en Casa constituyó un auténtico motor de vida, pudiéndose decir que no envejeció, sino que su vida trascendió a través su obra, por el ejemplo, por su abnegación, por su trabajo... es por eso que no se ha ido. En cada proyecto que se realiza en nuestra institución, en cada estudiante del MEC que sale adelante...ahí está él presente... porque vino para quedarse.
Bibliografía
Padilla, A. Franz Tattenbach. 2009. Costa Rica. Editorial ICER

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